Uno de los nutrientes mejor posicionados en la mente de las personas es la Vitamina C; sin embargo, no sólo se trata de “un componente de las naranjas”, aquí te explicamos su importancia y cómo te puedes beneficiar de ella.

La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina hidrosoluble. A diferencia de la mayoría de los mamíferos y otros animales, los humanos no tienen la habilidad de producir ácido ascórbico y deben obtener la vitamina C de su dieta.1

Algunas de las funciones más importantes de esta vitamina están relacionadas con evitar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Incluso en pequeñas cantidades la vitamina C puede proteger moléculas indispensables en el cuerpo, como proteínas, lípidos (grasas), carbohidratos, y ácidos nucleicos (ADN y ARN), de daños por radicales libres y especies reactivas de oxígeno (ERO) que son generados durante el metabolismo normal, y a través de la exposición de toxinas y contaminantes (p. ej., el humo de cigarros, etc.).1

Pero, ¿esto qué quiere decir? Los radicales libres, en resumen, son la causa directa del envejecimiento celular de nuestro organismo, por lo que el consumo de alimentos con propiedades antioxidantes como la Vitamina C ayudan a desacelerar estos procesos y así retrasar la aparición de rasgos propios del envejecimiento como las arrugas y la caída del cabello.

La mejor manera de consumir Vitamina C es a través de alimentos como naranja, fresa, tomate, pimiento rojo, brócoli, papa, kiwi y espinacas, pero también es posible a través de suplementos alimenticios que te proporcionen la cantidad adecuada de este nutriente.

Referencias:

  1. https://lpi.oregonstate.edu/es/mic/vitaminas/vitamina-C
¿Te gustó este contenido?
6Me gusta
Top