A la hora de elegir nuestras toallas de baño, los elementos más comunes a considerar son: el diseño, la textura, el material, el tamaño y el color. Sin embargo, ¿sabías que el tipo de toalla que utilizas en tu higiene personal juega un papel importante para el cuidado de tu piel?

El material es de gran importancia ya que un secado con las fibras incorrectas podría desencadenar infecciones por acumulación de hongos y obstrucción de poros. Además, el tipo de toalla puede favorecer o retrasar los tratamientos faciales y/o corporales.

Un estudio realizado por la Universidad de Arizona demostró que las toallas son una fuente de bacterias que pueden provocar brotes constantes de acné. El problema radica en que las toallas se ven impregnadas de suciedad, maquillaje y células muertas diariamente, convirtiendo la humedad en el ambiente perfecto para el desarrollo de bacterias y enfermedades.

Es por ello que te recomendamos no usar la misma toalla para secar toda tu piel. Tu cabello, cuerpo, cara y manos jamás deben compartir este artículo y debes lavar todas esas toallas con regularidad.

Si ya sufres de acné, paño o alguna alteración cutánea en el rostro, te recomendamos tener los cuidados básicos para tu rostro como desmaquillarte antes de dormir, usar protector solar, aplicarte cremas acordes a tu tipo de piel, mantenerte hidratada, alimentarte sanamente y complementar tus alimentos con suplementos alimenticios.

Bibliografía:

http://www.foodprotection.org/files/food-protection-trends/Sep-Oct-14-Gerba.pdf

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